Historia de las Ideas Políticas y Sociales II (Moderna y Contemporánea)

Una nueva forma de enseñar y de aprender

Las Universidades han emprendido cambios en sus diseños curriculares y en sus modelos educativos. Para ello diseñan nuevas estrategias educativas que permitan mejorar los resultados del proceso de enseñanza-aprendizaje.

La investigación educativa ha mostrado que el docente además de dominar los contenidos de su disciplina, requiere comprender los procesos de aprendizaje de los estudiantes con el objetivo de implementar estrategias educativas que faciliten y potencien el aprendizaje y la motivación de los educandos.

Al comprender que la realidad es compleja, la educación debe replantear sus prácticas y esquemas tradicionalmente lineales y estáticos hacia modelos dinámicos y transdisciplinarios y orientados a favorecer la formación de ciudadanos aptos para interactuar y transformar esta realidad. Ya no basta la simple transmisión de conocimientos disciplinares, sino que debe abarcar el proceso de formación de la persona en su integralidad e incluir en los espacios de aprendizaje el pensamiento propio, la comprensión profunda, la independencia de juicio, la colaboración en el esfuerzo intelectual y la responsabilidad sobre las propias opiniones y expresiones. (Verdejo,P., Freixas, R., 2009)

Varias son las estrategias que han revolucionado las formas de interacción social y que permiten, entre otras, al acceso universal a la información y el conocimiento: son las llamadas “tecnologías de información y comunicación”.

En este contexto, la incorporación de las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC) a la metodología docente universitaria se considera imprescindible para emprender el desafío de construir un sistema altamente interactivo –intra e inter universidades- del conocimiento basado en un sistema educativo de calidad. No obstante, la generalización en el uso de las TIC’s no garantiza por sí sola el logro de los objetivos perseguidos y es, por lo tanto, una condición necesaria pero no suficiente. Antes bien, dicho logro pasa ineludiblemente por una profunda transformación de los fundamentos pedagógicos del sistema de enseñanza universitaria.

La incorporación y extensión del uso de las TIC’s debe facilitar la reformulación del papel y práctica pedagógica del docente, orientada hacia el desarrollo de las destrezas y potencialidades cognitivas del alumno. En este sentido, las TIC’s facilitan el desarrollo de una acción formativa flexible, centrada en el estudiante y adaptada a sus características y necesidades, con un seguimiento individualizado y continuo de los estudiantes.

De todos modos, el éxito de las TIC’s en la enseñanza universitaria constituye no solo un reto desde el punto de vista institucional, sino además un indiscutible esfuerzo de adaptación tanto de profesores como de alumnos a los nuevos modos de aprendizaje.

 

¡He aquí nuestro desafío!

Comentarios:
41 Mensajes del foro

  • ¿Existió o no el absolutismo? 4 de septiembre de 2014 11:15, por Eugenia Molina

    Los últimos estudios ponen en duda la aplicación del término absolutismo para explicar las características que presentaron los distintos sistemas políticos durante el Antiguo Régimen. "La imagen tan cerrada y concorde del Estado absolutista ha comenzado a vacilar en diversos puntos y en su lugar aparece un organismo estatal seriamente precario y frágil, cuya característa habría sido el compromiso entre el príncipe y los intereses estamentales señoriales que continúan profundamente arraigados" (Heinz Duchhardt, 1994)

    Nota: se recomienda para la fundamentación de la intervención en este tema del foro, la lectura de los textos obligatorios de Norbert Elias, Carlos Garriga y/o los capítulos correspondientes a Historia Moderna de George Sabine (Historia de la Teoría Política), cuyos datos completos se pueden encontrar en el listado bibliográfico del programa 2014.

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    • ¿Existió o no el absolutismo? 9 de octubre de 2014 01:04, por marita

      Agregando a mi comentario "sobre el problemilla de si era absoluto o no", quisiera poner sobre el tapete la discusión sobre el "Estado moderno". Cuando hablamos de la Francia de Luis XIV, nos referimos a esa Francia que se posicionaba como potencia hegemónica Europea, hegemonía en pugna con Inglaterra, y en menor medida, debido a su decadencia; España.Sin olvidar que también Holanda venía pisando fuerte en este escenario.
      Estos años de constantes enfrentamientos entre los Estados y los diferentes sectores sociales, que estaban desunidos interiormente (con casos mas patentes en Inglaterra y Francia, intereses reales de sectores ligados al desarrollo mercantil e industrial, contrapuestos a los que vivían de una utilización tradicional de la tierra).
      Estos nuevos sectores sociales, que supieron, a costa de mucho, imponerse, son los que terminaron dirigiendo los Estados Modernos. Pero no se desarrollaron solos, fue necesario que se les abonara la tierra para poder mejor florecer, y este abono lo constituye el mercantilismo y los gobiernos que lo impulsaron, dándose a la tarea de la centralización de los territorios que serán parte de las Naciones- Estados, unificación cultural mediante; proteger sus industrias; desarrollar Bancos. Es decir, dieron lugar a nuevas actividades y a nuevos grupos que las realizan.
      Ya sea de una forma mas o menos violenta y caótica, los actuales Estados modernos sufrieron las revoluciones burguesas para poder ser modernos y estar a la altura de las circunstancias. La burguesía se alzó como la nueva organizadora de la economía y la política capitalista. Y a este punto quiero ir, mediándome de una pregunta: los actuales Estados, aquellos que están muy íntimamente subordinados a los países hoy hegemónicos, es decir, estas débiles burguesías nacionales "semicoloniales" muy dependientes a los designios de las burguesías hegemónicas, ¿se pueden clasificar como Estados modernos en el mismo sentido que lo son Estados Unidos, Francia o Alemania?

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    • ¿Existió o no el absolutismo? 9 de octubre de 2014 23:53, por Mayra Arévalo

      Para dar una respuesta al interrogante planteado es necesario tener en cuenta lo que plantea Carlos Garrida: se debe dar relevancia al contexto histórico en que son producidas las ideas . De este modo, si consideramos al Absolutismo para la época del siglo XVII (Como en el caso de Felipe XIV) se puede decir que la sumatoria de poderes que concentraba el Rey el absolutismo existió, pero como una tendencia, según el autor Heinz Duchhardt. Esto quiere decir que en teoría los reyes absolutistas ostentaban un poder total sin rendirle cuentas más que a Dios. El fenómeno del absolutismo tiene su ejemplo más claro y conciso con el rey Luis XIV de Francia que proclama "El Estado soy yo" lo que demuestra el egocentrismo y ese poder concentrado en sus manos. Otro ejemplo de este poder total era la facultad de dictar las leyes y administrar la justicia. Desde este aspecto “ teórico” del concepto de monarquía absoluta se corresponde a su existencia. Sin embargo no fue un poder absoluto si consideramos que su política estuvo limitada al cumplimiento de las leyes naturales y divinas, el derecho consuetudinario y por su concepción paternalista, por lo que debía primar el bienestar de sus súbditos, es decir, en la práctica en Rey se veía restringido.

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    • ¿Existió o no el absolutismo? 10 de octubre de 2014 22:45, por Leandro Ahumada

      Duchhardt toma del consejero Lebert (1632) el planteamiento de los criterios constitutivos del príncipe absoluto, mencionando su dependencia sólo de Dios, su derecho a legislar e interpretar la ley la indivisibilidad de su soberanía , la prohibición estricta de oponerle resistencia – incluso en el caso de abuso del poder- y el sometimiento del cuerpo clerical a su omnipotencia. Así mismo el absolutismo tomará la filosofía de Hobbes, en su obra Leviathan (1651), como fundamentación al poder absoluto del soberano. Hobbes parte de del escepticismo y considera que el hombre se someterá a la voluntad del soberano, a través de un contrato, por el cual el soberano gobernará sin limitaciones con el fin de mantener la paz y la seguridad interior, además de impedir la desintegración territorial y social. El soberano tendrá en sus manos el poder legislativo, ejecutivo y jurisdiccional, absoluto e irreversible.
      Para garantizar la concentración del poder en la figura del soberano, los príncipes absolutos buscarán valerse de un ejército permanente y del ejercicio del poder del Estado, así como de un aparato fiscal que posibilite incrementar los ingresos del soberano y sostener el mencionado ejército.
      Todo esta fundamentación teórica del absolutismo, se vio desfigurada a la hora de su aplicación práctica política. Si bien en un comienzo, en el caso francés Luis XIV buscará gobernar junto a sus consejeros burgueses, enfrentado a la nobleza, con el tiempo estos agentes nobles se incorporarán a las altas funciones de gobierno, siendo incorporados por el rey, pero en algunos casos fue inevitable la compra de estos altos cargos en la administración.
      Pese a los intentos de los absolutistas de lograr una intervención plena en los diferentes aspectos económicos, de política interior y exterior y sociales del Estado, se observa que existieron fuerzas opuestas que determinar el carácter fragmentario de la implementación del absolutismo en los Estados europeos.
      Desde mi perspectiva coincido con la postura planteada por Duchhardt; implementación fragmentaria del absolutismo determina que como tal este no ha existido, ya que su fundamentación teórica no se refleja en las acciones de los gobiernos absolutistas, quienes no cumplieron una función legislativa, sino de protección y garantización de las leyes, incorporando a los poderes nobles al Estado, interactuando con la burguesía y con poderes limitados por el derecho natural.

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  • ¿Existió o no el Absolutismo? 12 de septiembre de 2014 16:19, por Gabriela Carrera

    Según Duchhardt, el objetivo -en teoría- del absolutismo era extender el Estado a costa de antiguos privilegios y de los individuos con alguna soberanía, concentrar y monopolizar la autoridad y poder del Estado en la persona del principe. Pero el absolutismo fue diseñado en la práctica sobre una compleja coexistencia de instituciones, tendencias, motivos absolutistas y feudal-estamentales.

    Esta concentración de poder en manos del príncipe no debe contradecir los fundamentos legales de la soberanía, como un conjunto de derechos e instituciones fundadas en el Derecho Consuetudinario, leyes fundamentales, derecho Natural; a lo que se suma que el rey siempre estuvo comprometido con las fuerzas del Antiguo Orden.

    Por lo tanto, frente al concepto de absolutismo (absuelto de rendir cuentas -solo a Dios- y estar desligado de la ley que dicta)podemos decir que no existió, se debe hablar de monarquías dinásticas patrimoniales y en la legitimación religiosa; siendo esta la esencia de la autoridad de la modernidad.

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    • ¿Existió o no el Absolutismo? 13 de septiembre de 2014 21:40, por Gabriel Vilanova

      Frente a todo lo que tenga que ver con las ciencias humanas, es complicado el estudio de ciertos procesos porque nunca serán del todo semejantes. Dados los distintos contextos espacio-temporales, variedad de personajes, circunstancias, costumbres, leyes, instituciones, etc, se hace muy difícil la generalización. Cada situación es particular, única, e irrepetible.
      Esto constituye un gran problema a la hora de construir conocimiento, por lo que ha sido factible la generalización en vistas a un facilismo pedagógico, o por el método comparativo para tratar de entender algunas cuestiones.
      Ha existido lo que se llamó absolutismo, pero distinguiendo particularidades a partir de lugares y épocas. Y ya existe un grado de generalización. El problema de esto es que puede llegar a entenderse mal, cometer anacronismos y deformar la realidad pasada.
      De acuerdo al concepto, es probable entonces que haya existido el absolutismo solamente con Luis XIV, donde comúnmente se ubica a dicho fenómeno "en su máxima expresión". Tal vez debamos resignificar ese "máxima expresión" por un "única expresión". De ese modo dejaremos de ajustar y reducir otros casos a los parámetros de dicho absolutismo, para entenderlos desde ópticas más libres e individuales.
      Es importante denotar que no necesariamente la teoría baja a la práctica, ni la intencionalidad tiene su eco en los hechos y el devenir histórico, por lo tanto merece especial atención la intencionalidad como algo distinto. Y retomando el concepto de absolutismo como absolución de rendir cuentas, es probable que ni siquiera haya existido como tal en realidad. Tal vez solo se quedó en teorías o intencionalidades, que por encontrar límites en la práctica ordinaria de gobierno, no se haya desarrollado en su totalidad. Pero, al menos en el caso de Luis XIV, puede observarse una gran centralización de su gobierno en la organización burocrática y el manejo de toda gama de cuestiones, a pesar de oposiciones y limitaciones.
      ¿Por qué no llamar a la forma de gobierno del rey sol "absolutismo"? Pero solo ese caso concreto, y no cualquier intento de monarquía centralizada europea del siglo XVII.

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  • Una nueva forma de enseñar y de aprender 14 de septiembre de 2014 11:58, por Lucas Cuevas

    Durante la Edad Moderna se han sucedido una serie de reyes que en mayor o menor medida sí y no han cumplido con el concepto de "Monarquías Absolutas" o "Absolutismo".
    Considero que hubo y no hubo representantes absolutistas durante la Edad Moderna. Es imprescindible tener en cuenta que LA PERSONALIDAD, EL CONTEXTO Y EL ESPACIO EN QUE NOS UBIQUEMOS SON TODOS DISTINTOS. Citaré a continuación algunos ejemplos
    A la Francia de la Edad Moderna le costó muchísimo tener un representante que unificara a todo el reino francés. Recien comenzara a aparecer con Luis XIII y se consolida con Luis XIV. Fueron precisas ocho guerrras de religión francesas para consolidar en el poder a los Borbón, uma guerra civíl entre la madre Medici y su joven hijo Luis XIII, varios sofocamientos internos opositores al gobierno del rey que favoreciera la concepción de "Razón de Estado" como lo fue el caso de La Rochelle y Languedoc, y dos levantamientos de aquellos que durante el reinado de Luis XIII y el cardenal Richellieu se vieron perjudicados por esa idea de razón de Estado (los movimientos de La Fronda). Tanto Richellieu como Luis XIV fueron absolutistas en tanto su accionar estuvo principalmente enfocado a cumplir aquella concepción de "Razón de Estado", pero nunca lo fue si a la vez consideramos que su accionar estuvo sujeto al cumplimiento del órden, de las leyes naturales y de las religiosas. Depende desde nosotros nos querramos posicionar, diremos sí o no a si fue absolutista. Pero yo considero que es un término muy ambiguo para dar una clara y definitiva respuesta
    En el caso inglés, Isabel I fue una muy buena representante del absolutismo si consideramos que su accionar estuvo dirigido principalmente por ella, lo que supuso que muy pocas veces sea citado el parlamento. En materia religiosa utilizó al protestantismo como al zwinglianismo para favorecer su papel de reina, de protectora de la iglesia, es ella precisamente la cabeza. Esto es más que claro de un accionar absolutista, pues ella es quien decide la política religiosa y política. Lo sorprendente de todo esto es que esta concepción no se mantuvo para siempre, a fin de cuentas al rey Jorge I le costó la cabeza. Luego la Gloriosa Revolución de 1688 coronará a Guillermo de Orange y María, pero ya los reyes estará aún más sujetos a su actividad política ¿En qué sentido? El Parlamento trabaja conjuntamente con el rey en su actividad política. Lo que supone que su ejercicio político a cobrado una notoriedad mayor y por ende debe ser respetada por el rey. Esto no pasaba antes de la Gloriosa Revolución. Si entendemos al absolutismo como el gobierno de uno solo que gobierna a troche y remoche, ya esta concpeción en Inglaterra decae a partir de 1688.
    Para concluir nuevamente reafirmo que debemos ver el contexto, el espacio donde se llevan a cabo los hechos, y la personalidad del rey para entender si fue un absolutista o no. Y a la vez desde qué definición de absolutismo partiremos para abordarlo (si en cuanto a que obedecía o no las leyes naturales y divinas, o en cuanto que gobernaba sólo y su palabra era cumplida sin ninguna oposición y al pie de la letra).
    ¿Hubo o no hubo absolutismo? La respuesta sería muy generalizadora para una época tan turbulenta y llena de particularismos.

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  • ¿Existió el Absolutismo? 15 de septiembre de 2014 03:46, por Yanela Araceli Pereyra

    En lo que respecta al término "absolutismo", después de la lectura de los textos de Elías, Sabine y Garriga, considero que se corresponde al término latino ab-suelto, y no como puede confundirse con "poder absoluto". Tiene que ver con que el rey que pertenecía a esta índole, estaba absuelto o desligado de rendir cuentas al resto de los humanos, sino que sólo podía hacerlo ante Dios. En la práctica estaba limitado por los fueros, costumbres, ley divina, ley humana, derecho consuetudinario, la herencia del reino, etc. Por lo tanto, no podía hacer lo que quisiera arbitrariamente, no era un tirano. El rey absoluto además era soberano, y ésto tenía que ver con la potestad de dictar leyes. Era a su vez paternalista, porque con su protección cuidaba de todas las personas que vivían bajo su autoridad. Cito en esta percepción personal al libro "Luis XIV. Política interna de un reinado polémico" de Nubia Poujade de Lassus.

    De acuerdo a lo leído previamente, creo que el Absolutismo no es un fenómeno global en el que podemos insertar a todos los modelos monárquicos propios de los siglos XVI - XVII, sino que, en mi opinión, es fruto particular de Francia. El rey, pese a sus límites, poseía cierta centralización y burocratización del poder. El ejemplo representativo de dicha forma gobierno la encarna Luis XIV de Borbón, pero no otros monarcas de la época. Por ejemplo, en el Imperio Germánico no había herencia del reino, sino que se basaba en la decisión de los siete príncipes electores, como tampoco había centralización del poder, sino más bien fragmentación (como también es el caso de la monarquía dinástico-patrimonial de los Austrias españoles). En la Inglaterra de los Estuardo, me parece que tampoco fue un verdadero absolutismo, aunque Jacobo I se haya basado su célebre obra "Tratado sobre el derecho divino de los reyes", ya que el Parlamento no sólo limitó el poder del rey, sino que acabó por ser más fuerte que él mismo (el caso de Carlos I); la reforma acerca del "origen divino real" de dicho monarca no significó nada para el pueblo inglés. Volviendo al caso de España, creo que ni Carlos V ni Felipe II, ni los "Austrias menores" pudiesen haber sido reyes absolutos, ya que, pese a sus diversos límites, eran propietarios de múltiples reinos autónomos, y no lograron poseer su autonomía en todos sus dominios, sino en algunas partes (en el caso de Felipe III, Felipe IV y Carlos II ni siquiera es conveniente considerarlos verdaderos reyes de sus vastas dependencias, ya que la posesión de las mismas tuvo que ver con el accionar de sus validos y de la situación internacional que condicionó su postura). Menos aún sería factible aplicar el absolutismo en los reinos y principados italianos, Estados fragmentados desde finales de la Edad Media hasta su unificación nacional recién en el S. XIX.

    En mi opinión, el concepto de "monarquía absoluta" sólo puede referirse a Luis XIV de Francia. Tuvo los límites que anteriormente expuse, pero también centralizó su poder en detrimento de los particularismos regionales. Racionalizó las instituciones y las funciones administrativas, hizo de la fragmentada Francia un país unificado. En sus dependencias territoriales efímeras, como las que obtuvo tras la Paz de Ryswick, creo que no debe emplearse el término absolutismo. En el interior de su país intentó uniformar la religión galicana mediante el tratado de Fontainebleau y las "asambleas del Clero" (1681) en desdeño de los hugonotes y otras religiones. La supremacía del poder temporal sobre el espiritual se encarnó en el "regalismo"; por tanto, aunque la ley divina fuera un límite, centralizó su potestad sobre la institución eclesiástica.
    Además, este "absolutismo" recogía una raigambre tradicional de la propia Francia. En ésto creo conveniente alegar que esta nación heredaba una concepción de origen y derecho divino del monarca, teoría que nació con la conversión del pueblo franco de la mano de Clodoveo. Esta visión en torno a los reyes galos fue acrecentándose en el Medioevo, sobre todo bajo el poder de los Capetos. Desde Luis IX la tradición tuvo su cénit, y significó mucho para el resto de los sucesores esta concepción, ya que psicológicamente dominó a sus súbditos. En el momento en que llegó Luis XIV al trono, y en el contexto de las guerras de religión y de inestabilidad política (debido a las frondas), fue menester tomar el toro por las astas y hacerse cargo del país. Para ello, centralizó su poder bajo su figura, sin dejar de lado sus límites divinos, naturales y sociales. Por ende, reafirmar lo que sus predecesores adoptaron como "origen y derecho divino", era un forma de consolidar su posición frente al país, y frente a sus enemigos exteriores.

    Teniendo en cuenta que el absolutismo no fue uniforme en todos los Estados modernos, tampoco habría que considerarse que el "despotismo ilustrado" sea una continuación del mismo pero con reformas. Más bien creo que fueron diferentes monarquías, con sus particularidades, pero en las cuales se aplicaron las ideas de la Ilustración.

    En conclusión, opino que el "absolutismo" fue propio de Luis XIV en su extenso reinado, ya que coincide con todos los puntos claves que mencionan los autores citados. En perspectiva comparada con sus contemporáneos gobernantes, sólo él aplicó todas las medidas que un rey "absoluto" debería realizar. Por otro lado, este fenómeno es particular de la monarquía francesa, que ya venía de un bagaje religioso y que sustentaba el poder del rey. Finalmente, la tradición medieval basada en la teoría del "poder descendente" (desde Dios, hacia el rey, y hacia el resto de la sociedad) en contraposición con el "poder ascendente" (de origen feudal, como predominó en Inglaterra), siguió perviviendo en Francia, hasta tiempos de Luis XIV.

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  • Una nueva forma de enseñar y de aprender 22 de septiembre de 2014 12:47, por Flavia Lázzaro

    El Absolutismo francés como en el resto de Europa, según Heinz Duchhardt, no fue tan "absoluto" como se había supuesto durante tantos años, sino que estuvo determinado por gran cantidad de elementos arcaicos.
    Podemos decir que el absolutismo fue más bien una respuesta a la competencia entre estados y agudizada por aquel mismo tiempo; a su vez, sujetada a la potestas absoluta del príncipe que se encarna exclusivamente en el Estado, dirigiendo la administración, el funcionariado y el ejercito de manera centralizada, racionalizándolo y modernizándolo en muchos aspectos.
    En relación a la sacralización del gobernante, podemos decir que está vinculada con el derecho divino y natural y determinadas "leyes fundamentales" del príncipe.
    Desde el aspecto de la teoría del absolutismo, están aquellos que lo fundamentan y justifican como es el caso de Bodin con su obra "Six Livres de la réspublique" a fines del siglo XVI, donde desarrolla elementos esenciales del absolutismo monárquico y expuso la concepción de "soberanía" francesa.
    También es el caso de Lebret con su obra " De la Souverainité du Roy" donde expresa criterios constitutivos del príncipe absoluto, dependiente sólo de Dios; también su derecho exclusivo de la interpretación de la ley, la individualización de la soberanía y el sometimiento del cuerpo clerial al príncipe.
    Por último, el preceptor de Luis XVI, Gabriel Nauté y otros que procuraron fundamentar teóricamente y también justificar científicamente el engrandecimiento del poder monárquico.
    En el caso contrario, el Revisionismo mostró la otra cara poro visible del absolutismo considerando como una reacción contra la investigación tradicional del siglo XIX y mostrando que estuvo lejos de establecer un grado de homogeneización y nivelación del conjunto de súbditos y de aquellas racionalidad de la organización exigida por su teoría.
    También es el caso la investigación marxista, aunque sólo fue visto de manera secundaria por su teología histórica donde consideran que el Estado absoluto fue el resultado de las relaciones de clase del feudalismo tardío dando paso a la revolución burguesa capitalista.
    A modo de conclusión, puedo decir que el "absolutismo francés" fue una unidad más orgánica que en resto de Europa y tuvo mayor éxito, penetrando, homogeneizando y estableciendo disciplina en los súbditos y teniendo, el príncipe, un arma poderosa proveniente de Dios y así poder concentrar el poder político, jurídico, religioso y cultural en sus manos.

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    • Una nueva forma de enseñar y de aprender 27 de septiembre de 2014 13:23, por Mariángeles Fucili

      Para contestar la pregunta inicial, es necesario determinar a que nos referimos con el termino "absolutismo".
      Y a decir de Garriga, las posibilidades son muy variadas:
      "Si por absolutismo se entiende a aquel régimen político que desvincule al soberano del derecho positivo, todos lo son (pues la soberanía se define precisamente por la capacidad de abrogar y derogar leyes). Si, en cambio, quiere reservarse el calificativo solo para aquellos regímenes políticos que carecen de limites institucionalizados al ejercicio del poder soberano, entonces difícilmente se hallara ninguno que lo sea, porque de uno u otro modo la constitución tradicional del cuerpo político actúa siempre como limite en este orden. Por lo común Absolutismo se emplea para calificar a aquellos regímenes en los que el soberano legisla por si solo, sin el concurso de los Estados del reino".
      Entonces, tal ves no sea acertado llamar a estos reyes absolutos en el sentido de que se encontraban "absueltos de...". Sino que ,mas bien, las distintas corrientes historiográficas resaltan su carácter de absoluto en cuanto a que marcan un corte con los distintos poderes existentes hasta entonces. Estos reyes absolutos ya no son señores burgueses en sus pequeños territorios. Sino que sus reinados se caracterizan por elementos como, la progresiva anexión de territorial (ya sea por conquista o por diplomacia), la acuñación de moneda, la creación de un ejercito permanente, la delimitación de fronteras y creación de un fisco eficiente. Todos estos poderes centralizados en manos de una corte reducida, pero que ante la ley respondían a una sola persona la figura del monarca absoluto.
      Entonces el termino algo ambiguo de "absoluto" maraca mas que nada el ejercicio de poder centralizado de las monarquías de fines del siglo XVII y principios del siglo XVIII. Centralización que lograra sobrevivir al antiguo régimen, manteniéndose como la estructura invisible que dará lugar a la configuración de los Estados nacionales

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  • ¿Existió o no el Absolutismo? 4 de octubre de 2014 19:29, por Patricia Nyman

    Basándonos en el texto de Norbet Elias que nos da los mecanismos necesarios para un gobierno absolutista, los cuales son: Aumento paulatino del sector monetario de la economía y el favorecimiento de aquellas funciones sociales cuyos ingresos aumentaban en correspondencia con las nuevas oportunidades; el aumento de las oportunidades militares del poder central , la creación de instituciones sólidas y la pérdida del poder de la nobleza que fue ganando la burguesía.
    Y agrega que el poder absoluto se mantuvo en pie gracias a la tensión que existía entre nobleza y burguesía.
    Entonces, con estos puntos de referencia, se puede decir que sí existió el absolutismo en la modernidad pero sólo en algunos casos puntuales como lo fue el gobierno de Luis XIV en Francia.
    No hay que generalizar el uso del término ya que estaríamos en un error.

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    • ¿Existió o no el Absolutismo? 4 de octubre de 2014 22:18, por Verónica Ruiz

      El Absolutismo existió pero sólo "como una tendencia", según escribe Heinz Duchhardt.

      En la realidad histórica lo que se produjo fue un proceso de concentración de los diferentes capitales (de fuerza física, simbólica, jurídica) en manos del Estado, con el fin de lograr unificar el territorio y la población y lograr, además, una mayor eficacia en la "administración" de los asuntos estatales.

      Sin embargo, todo ello estaba limitado por los privilegios nobiliarios, el derecho natural y el derecho consuetudinario, y el sentido de mayor responsabilidad para lograr cumplir los intereses del país que dirige el princeps.

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  • ¿Existió o no el Absolutismo? 6 de octubre de 2014 13:38, por Josefina Brusadin

    Primero hay que considerar que la palabra “absolutismo” significa estar ‘desligado de’ cualquier tipo de limite al poder, esto es, no rendir cuenta a nadie, salvo a Dios. Para evaluar si este poder lo tuvieron efectivamente los reyes de la época moderna, hay que ver no tanto las intenciones de los monarcas de lograr esta centralización en su autoridad, sino si efectivamente lo consiguieron.
    Con respecto a esto, todos los monarcas querían (naturalmente) lograr la suma de poder en su persona. Si lo lograron o no, hay muchos factores que influyen en eso: el poder territorial y económico de los monarcas, la personalidad de los distintos reyes, las guerras con otros reinos que obligaron de la unión de los señores en una sola cabeza, etc. . Por lo tanto, no se puede considerar que todos los monarcas de la edad moderna fueron realmente absolutistas. Requiere el estudio de cada periodo en particular para ver si realmente se dio.
    El soberano que estaría más cerca de esta calificación seria Luis XIV de Francia. Fue quien logro una centralización y burocratización del poder muy superior a otros reyes. Si fue realmente absoluta o no, es algo que necesitaría de bastante estudio de cada una de sus acciones y los subordinados a él. Lo que está claro, es que fue la personalidad estuvo más cerca de tener un poder ‘absoluto’ y que este término no se puede utilizar para todas las monarquías de este tiempo.

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  • Sobre el problemilla de si era o no Absoluto. 9 de octubre de 2014 00:15, por marita

    Mas que escribir unas humildes acotaciones(ya mis compañeros/as han dado muchos datos valiosos para analizar el tema), quisiera plantear, es un deber para con la honestidad de cada uno,decir que la pregunta de la profesora esta corrida del eje. En primer lugar, porque para responderla hay que partir de definir el Absolutismo. No quiero incurrir en repeticiones, ya que los comentarios anteriores han rondado a mi parecer, correctamente,por esos lados. Acto seguido han analizado aspectos de la realidad pasada del siglo XVII, que a rasgos generales se presentaba( a los seres reales de aquellos años), como una época de grandes cambios, mejor dicho como el principio de la culminación de las relaciones de producción feudales y el advenimiento de una nueva forma de interrelaciones sociales: el capitalismo. Dicho esto, los cambios son en todo nivel y aspecto de la sociedad (aunque algunos no son inmediatos). Estos cambios repercuten directamente en las formas de organización política de los hombres y por lo tanto estas mismas se convierten en cambio.
    Segundo y obedeciendo a la primer razón, los términos son elásticos, no son estáticos, por mas que una Institución los dote de una definición cerrada, que puede, muchas veces, no servir ya para la época. Sin embargo, también la Real Academia existe porque lo real se sigue moviendo, y
    es necesario inventar nuevas palabras y cambiar , o replantear significados.
    En el caso de "poder absoluto" esta bien definirlo, pero digo que necesariamente debo remitirme a reflexionar sobre la lógica empleada para analizar. Porque...debo saber qué es en lo que voy a hacer eje al estudiar sobre el caso; si es la etimología de la palabra elástica "absoluto", o el momento histórico que fue necesario "ser" para que yo hoy sentada en mi silla pueda escribir sobre "historia" (sin desacreditar a la etimología, ni a cualquier otro estudio, que dicho sea de paso, me parecen muy necesarios).
    Maria Ailén Dominguez.

    Ver en línea : Sobre el problemilla de si era o no Absoluto

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    • Sobre el problemilla de si era o no Absoluto. 9 de octubre de 2014 00:20, por marita

      En realidad, me contradigo en la conclusión de mi escrito, ya que me di cuenta que no es que la profesora esté corrida del eje, sino que elogió el primer eje que nombré, el de las definiciones. Le pido profe, si no es lo que estoy creyendo rectifiqueme para comprender mejor la dirección del debate, ya que creo que debería ahondar mejor sobre las relaciones sociales de aquellas épocas.

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  • ¿Existió o no el absolutismo? 9 de octubre de 2014 00:17, por Enrique Garate

    Considero que por ser el concepto de “monarquías absolutas” un producto de la historiografía que ha sido aplicado por diversas corrientes historiográficas, existen distintas maneras de definirlo. Garriga considera que si por “absolutismo se entiende aquel régimen político que (…) desvincule al soberano del derecho positivo”, todas las monarquías modernas pueden ser consideradas absolutas. Por otra parte, si se lo utiliza para definir un régimen político que “carece de límites institucionalizados al ejercicio del poder soberano”, entonces no podrá encontrarse ninguna. Por su parte, este autor considera mejor referirse al absolutismo en relación al cumplimiento del derecho, y que puede hablarse de la misma a los sumo como una tendencia. En definitiva, creo que el absolutismo puede ser o no válido dependiendo de la línea historiográfica que adoptemos, ya que es producto de las mismas.
    A su vez, y citando nuevamente a Garriga, el Estado-moderno sería “el resultado historiográfico de proyectar categorías pertenecientes al orden político actual sobre las formaciones del pasado. Si esto es así, y aceptamos las teorías de Bourdieu, podemos sostener que la imagen que la historiografía ha presentado tradicionalmente respecto al “estado-moderno”, también es un producto del Estado contemporáneo que busca imponer y legitimar sus ideas (dominantes).
    Por otra parte, en el texto de Duchhardt puede observarse el proceso de concentración y fortalecimiento del poder del soberano (y del Estado en sí) durante la edad moderna; esto se relaciona con ese proceso de concentración de “capitales” a los cuales P. Bourdieu hace referencia (en su artículo “Génesis y estructura del campo burocrático), y que (desde un punto de vista de “larga duración”) permite comprender cómo se produjo ese proceso de consolidación del Estado hasta nuestra época. En este sentido, la elaboración de un sistema jurídico por parte de los soberanos permite legitimar el gran poder que han logrado consolidar progresivamente desde tiempos medievales.

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  • ¿Existió o no el absolutismo? 9 de octubre de 2014 16:03, por martin olmedo

    Creo que lo más interesante del texto de Carlos Garrida es su planteo respecto a la construcción de los términos que ponemos en cuestión, por un lado y por otro, al contexto de producción. Creo que es de suma importancia tener en cuenta estos elementos, ya que para discutir si una categoría se corresponde con el sentido que utilizamos, primero debemos plantear que entendemos y que pretendió significar al momento de surgir.
    Por eso es interesante, en primer lugar tener en cuenta como la Historia como disciplina hacia fines siglo XIX y principios XX construye el Estado en el pasado, otorgándole una estructura de legitimación necesaria para fundamentar el disciplinamiento sobre los demás sectores de la sociedad, este paradigma estatalista funda un derecho y un Estado retrospectivo que determino la investigación sobre el pasado.
    Una primer ruptura va a cuestionar a la historiografía constitucionalista planteando la disolución del “Estado medieval”, caracterizando al “Estado moderno” a partir de su etapa de madurez, categoría que goza de aceptación hasta los años´60 y ´70 del siglo XX. Época donde se busca revalorizar los estudios del poder y que coincide con la “crisis del Estado”. Bajo este modelo se invisibiliza al constitucionalismo del antiguo régimen, así dice Garrida…”el Estado es producto y productor de cultura estatal, construye una evolución finalista y bajo su enfoque no persigue reconstruir un contexto. La dimensión política de la época moderna queda reducida por la historia de la construcción del Estado, y se sustancia en la invención de una tradición estatal.”
    “La historiografía jurídica crítica con el paradigma estatalista ha propuesto atender a la jurisprudencia… desde este punto de vista, la dimensión política del Antiguo Régimen no queda reducida al “Estado moderno” y solo puede comprenderse reconstruyendo otra cultura, que de cuenta de otros dispositivos.”
    En términos cualitativos las llamadas “nuevas monarquías” fueron muy poco innovadoras, de acuerdo a lo que afirma Garrida, si hubo un proceso de fortalecimiento del poder real fue realizado con los dispositivos de carácter jurisdiccional.
    Durante el Antiguo Régimen no había otro poder constituyente que el derecho en el divino acto de la creación y el “poder absoluto” esta siempre al servicio del orden constituido, la tarea principal del princeps es garantizar el orden judicialmente entre esferas de intereses diversas. Así, podemos sintetizar que la concepción jurisdiccionalista resulto ser el fin y límite de un poder político constituido como tal para mantenerlo. Siguiendo esta línea, se puede afirmar que el absolutismo refiere más a una capacidad regia de gobernar, que a una capacidad legislativa, y que hay que descartar de plano cualquier idea de omnipotencia regia.

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  • Existio o no el absolutismo? 9 de octubre de 2014 20:07, por Javier Amaya

    El termino absolutismo hace referencia a que el monarca estaba absuelto de dar explicaciones de sus acciones, ya que no existía instancia humana por encima de él a la que tuviera que rendirle cuentas. O también se entiende que el monarca reuniera en su persona todos los poderes.
    Sin embargo esto no quiere decir que obrara de acuerdo a sus impulsos, de forma arbitraria o que no tuviera limites.
    En los hechos el rey obraba limitado por la ley divina, el derecho consuetudinario y por su concepción paternalista, velando de esta forma por el bien de sus todos sus súbditos.
    Entonces, a mi entender, el absolutismo no existió, sino que fue mas virtual que real.

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  • Una nueva forma de enseñar y de aprender 9 de octubre de 2014 23:30, por Anabel Caniza Bernuy

    Si por absolutismo entendemos aquellos regímenes políticos que carecen de límites institucionalizados al ejercicio del poder soberano, entonces podemos decir que no existió en sentido estricto, porque de uno u otro modo la constitución tradicional del cuerpo político actúa siempre como límite a este orden. De absolutismo puede hablarse como tendencia al ejercicio intensivo y extensivo del poder soberano.
    Garriga no niega el fortalecimiento del poder real, pero expresa que fue realizado mediante dispositivos de carácter jurisdiccional ensayados en la baja edad media.
    Si bien existió un proceso de acrecentamiento del poder monárquico (en respuesta al proceso de confesionalización de Europa y a la competencia entre Estados), como así también la concepción del príncipe como algo similar a Dios y la fundamentación teórica del absolutismo en diversos autores, el sistema sociopolítico del absolutismo muestra menos armonía y coherencia de lo que se ha creído. Estuvo alejado del grado de homogeneización, nivelación del conjunto de sus súbditos y racionalidad de la organización política que exigía su teoría.
    El ejemplo de “absolutismo” abordado en los textos es el que presenta la Francia de Luis XIV, el cual fue embellecido hasta hacer de él un ideal. Este modelo ideal según Duchhardt se encontró atravesado por contradicciones internas, estuvo muy lejos de ser una armonía monolítica y se caracterizó por la compleja coexistencia de instituciones, tendencias y motivos nuevos y viejos, absolutistas y feudal- estamentales. Vemos entonces que el código militar es dualista, los privilegios nobiliarios son imposibles de liquidar, la política mercantilista escapa a la intervención estatal, los estamentos en las provincias no pierden sus funciones en asuntos fiscales ni en la administración general y las iglesias eran en el fondo factores autónomos o semi-autónomos que evitaban la unidad confesional.
    Si este era el modelo admirado por los vecinos europeos podemos deducir que en ellos tampoco existió dicho absolutismo.

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    • ¿Existió o no el absolutismo? 10 de octubre de 2014 13:04, por Martina Manchado

      La propuesta de Duchhart que sostiene que "la imagen tan cerrada y concorde del Estado absolutista ha comenzado a vacilar en diversos puntos y en su lugar aparece un organismo estatal seriamente precario y frágil, cuya característica habría sido el compromiso entre el príncipe y los intereses estamentales señoriales que continúan profundamente arraigados" (Heinz Duchhardt, 1994), se puede complementar con el trabajo de Garriga. Este autor centra su análisis en el uso del término “Estado moderno” y considera que el mismo es resultado de proyectar categorías pertenecientes al orden político actual (Estado contemporáneo) sobre las formaciones del pasado. A su vez, este paradigma estatalista responde a una necesidad del mismo Estado, que es la de convertir al Estado en la forma de organización política propia de toda sociedad civilizada. La construcción historiográfica corre paralela a la construcción jurídico-política del mismo Estado.
      Garriga plantea que en épocas modernas se dio un proceso de integración corporativa que permitió la formación de unidades mayores sin disolución de las menores, que dio lugar a las “monarquías compuestas” características de la Europa moderna. El poder político se manifestó en aquellos momentos como una lectura y declaración de un orden jurídico asumido como ya existente y que debía ser mantenido. Dentro de este orden jurídico, existió una preeminencia de la religión y lo más importante: fue un orden “pluralista”. Esta última afirmación da cuenta de la coexistencia de distintos órdenes dotados de contenidos normativos y legitimidades diferentes. La sociedad estaba ordenada por el derecho, orden legitimado en última instancia como la “voluntad de Dios”; que se hacía efectivo por la actuación del príncipe al que, como cabeza del cuerpo político, le correspondía construir un aparato apto para la debida conservación del orden. A pesar de que la potestad del príncipe era soberana, las posibilidades de imponerse frente a las otras potestades políticas concurrentes venían limitadas por la misma configuración del orden jurídico.
      Teniendo en cuenta las consideraciones de Garriga, el estudio del término absolutismo tiene gran importancia en cuanto se relaciona íntimamente con el poder y el derecho. Si entendemos por absoluto al poder que carece de limitaciones institucionales al ejercicio del poder soberano, claramente no existirá ningún ejemplo histórico dada la constitución tradicional del cuerpo político que siempre actúa como límite del ejercicio del poder. Según Garriga, lo más acertado sería usar el término cuando nos referimos a la capacidad regia de gobernar y de imponer efectivamente sus decisiones, es decir, su capacidad de hacer CUMPLIR el derecho y no de CREAR el derecho.
      Se puede hablar de absolutismo a lo sumo como tendencia al ejercicio intensivo y extensivo del poder soberano.
      En conclusión: está claro que todo depende del sentido que se le otorgue a la palabra absolutismo. Pero creo que el planteo de Garriga es el más claro para dar cuenta que este término es una de las tantas construcciones historiográficas mal aplicadas o aplicadas por conveniencia dentro de la legitimación del orden estatal contemporáneo. Intentando analizar el concepto objetivamente, el autor sostiene la existencia de elementos “no-absolutistas”, como el empleo del pacto, medio para alcanzar el imprescindible consenso con las corporaciones integrantes del espacio político. El quiebre estaría dado por la progresiva incorporación de elementos NUEVOS para facilitar una acción de gobierno más directa y eficaz (el paso de una monarquía puramente jurisdiccional a una monarquía administrativa).

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  • Una nueva forma de enseñar y de aprender 10 de octubre de 2014 12:15, por Gastón Cirvini

    El concepto de absolutismo que se maneja para tratar a los monarcas que se han catalogado como tal -claro ejemplo de Luis XIV- muestra que esa caracteristica es un tanto problematica: Absoluto viene de "absuelto"; de no rendir cuentas a nadie sobre las decisiones tomadas en tanto que son puramente decisiones de aquél. La pregunta es ¿existió? claramente no, ya que los procesos que se vivieron dentro de la monarquía francesa son difusos, ya que no se sabe si responden a sus "caprichos" como monarca, o si a un cuerpo de instituciones que lo han acompañado. No cabe duda que ellos poseían practicamente el monopolio de: acuñar moneda, de un ejercito nacional, de una idea de nación que lo avala, de una concepcion divina que lo protege; tanto que su poder es bastante abarcativo no nos aclara que sea absoluto. Si, esta caracteristica nos representa un claro proceso de la conformación de los Estados Naciones, aquella monopolización de las funciones que articulan a dicho Estado crea la confusión si en aquellos momentos eran o no absolutos. Claramente se ve en el final del reinado de Luis XIV como sus "caprichos" son no mas que mera ilusión.

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  • ¿Existió o no el absolutismo? 10 de octubre de 2014 12:32, por Carolina Uvieta

    Creo que el absolutismo no existió si lo entendemos como una suma total del poder, ya que el rey estaba restringido por diversas leyes, las cortes, la nobleza, etc., además de que siempre necesitó de colaboradores que lo ayudaran en la toma de decisiones y en su accionar. A mi entender sólo existieron intentos de llevarlo a cabo, sufrió avances y retrocesos, pero nunca logró consolidarse.
    Sin embargo, si lo tomamos como la “capacidad regia de gobernar o imponer efectivamente sus decisiones” (que es a la definición que adhiere Garriga), sí se puede decir que tuvo un poder absoluto ya que estuvo totalmente exento de rendirle cuentas a sus súbditos.

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  • ¿Existió o no el absolutismo? 10 de octubre de 2014 13:36, por Fabián Andrés Pérez

    Basándome en capítulos de la “Historia de la teoría política” de George Sabine, es necesario aclarar en primer lugar que la revisión de la teoría del derecho divino de los reyes se da desde el siglo XVI y resurge para la defensa del orden y la estabilidad política de los reinos. (Como es el caso francés en las Guerras de Religión). Y también antes de dicho siglo no había ninguna incompatibilidad sobre la teoría del poder surgido de Dios. Antes de tomar un caso particular, hay que definir el término absolutismo, como los todos los poderes que reunía una sola persona, sin limitación y sin rendirle cuentas a nadie. Si tomamos en cuenta este concepto y lo llevamos a las distintas monarquías europeas, no existió un absolutismo monárquico ya que existían límites jurídicos o cortes soberanas como el Parlamento que frenaba disposiciones del monarca. Además los monarcas contaban con ministros que ayudan en la toma de decisiones.
    Según Jean Bodin en su teoría de la soberanía “…el derecho divino representó una reacción nacional contra la desunión interior y la debilidad exterior que se sentía implícita tanto en el provincialismo hugonote como en el catolicismo ultramontano…”, estas palabras escritas durante las guerras de religión en la Francia del siglo XVI luego desembocaran en la monarquía absoluta de Luis XIV, es decir, exaltar al rey como una figura nacional y objeto de lealtad de hombres de todos los partidos. Pero este absolutismo monárquico si existió por lo menos en el caso francés, pero no se trata de que gobierne sin limitaciones, sino que por el hecho de estar colocado en un posición superior a los demás hombres, con la leyes de Dios y de la naturaleza obligaban al monarca a respetar le ley del reino. Este absolutismo existió para el orden y bienestar del reino y de los súbditos.

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  • ¿Existió o no el absolutismo? 10 de octubre de 2014 15:14, por Fernanda Amaya

    Con respecto a la pregunta inicial, considero que si bien la definición de monarquía absoluta existió, es difícil concebir la idea de que en una sola persona se concentre todo el poder. Duchhardt argumenta al respecto que en la mayoría de los casos el poder de los príncipes se vió limitado por connotaciones,como son la ley divina y la ley natural. Entonces esto nos remite a pensar que no existió absolutismo en la práctica, sino que fue una tendencia. Por otro lado Garrida nos dice que el absolutismo es para regímenes donde el soberano gobierna y legisla solo sin participación de los demás estados del reino.
    Lo más cercano a absolutismo lo vemos en Luis XIV pero a modo de consideración personal, creo que el absolutismo con todo lo que el término implica dicho concepto no existió.

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  • Existió o no el Absolutismo 10 de octubre de 2014 15:49, por Carballo L

    Sobre si existió o no el absolutismo, debemos empezar diciendo que el absolutismo existió, pues sino de qué manera podría haber llegado hoy a realizarse esta charla-debate. Pero no es mero capricho decir que sí, existió, es mas bien responder categóricamente a un proceso histórico que nació con la formación de las ciudades y que derivó en la construcción de los estados modernos. ¿qué hubo para que esto se realizare? Las llamadas monarquías dinástico-patrimoniales o absolutistas. La historiografía se ha encargado de definir los aspectos que hacen a la construcción de estos términos y los elementos que los incluyen. Mis compañeros han hecho hincapié (la mayoría) en determinar las raíces del concepto "absolutismo",que tiene que ver con todos los poderes(civiles) concentrados en un monarca, y además, los más vivaces, han aclarado los límites con los que estos monarcas han tenido que enfrentarse. Debemos recurrir a los hechos para determinar el grado de imposición que esta forma de poder ha conseguido. Lo que es seguro es que existió, y no sólo de manera conceptual, sino formando un todo simbólico que logró imponerse en las estructuras políticas de la modernidad, y que como tal: como cuerpo de ideas legitimadoras de un origen del poder y una forma de ejercerlo, logró expandirse con mayor claridad en la época moderna.
    Pero no existió sólo, ni aislado, sino en pugna, en lucha por imponerse, hasta que sobrevino la Revolución.

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  • ¿existio o no el absolutismo? 10 de octubre de 2014 16:32, por julieta herrero

    Según Duchhardt desde el punto de vista teórico se puede describir los criterios constitutivos del príncipe absoluto. Entre ellos aparecen su derecho exclusivo de legislación e interpretación de la ley, la invisibilidad de su soberanía, la prohibición estricta de oponerle resistencia y el sometimiento de todo el cuerpo clerical a su omnipresencia; como ejemplo de ese absolutismo se presenta la Francia de Luis XIV, sin embargo la investigación puntualiza cada vez más que el absolutismo francés no fue ni de lejos tan absoluto como se había supuesto durante mucho tiempo.
    En la Francia de Luis XIV para lograr ese absolutismo era necesario:a) excluir y reducir las autoridades intermedias semiautónomas o autónomas,b) construir una infraestructura estatal dependiente de la corona) fortalecer el ejercito permanente y d) incrementar la capacidad contributiva de los súbditos y erigir un aparato fiscal y administrativo eficiente.
    Es necesario decir que Luis XIV no logro llevar a cabo todos estos objetivos, y por esos no se puede hablar de un absolutismo "puro", ya que si bien por un lado logro controlar a la parte más influyente de la nobleza y así integrarla en el absolutismo cortesano, por el otro no pudo contar con un ejecito profesional puro, ya que dicho ejecito estaba compuesto no solo de tropas regulares pagadas sino también de milicias alistadas para salvaguardar la tranquilidad interna y la defensa territorial. Por esta razón se ha hablado de una "constitución militar dualista", un dato que se contradice con el sistema supuestamente cerrado del absolutismo francés.
    Desde el punto de vista del revisionismo sorprende ver como la imagen tan cerrada del Estado absolutista ha comenzado a vacilar en diversos puntos y en su lugar aparece un organismo estatal bastante frágil cuya característica habría sido el compromiso entre el príncipe y los intereses estamentales feudales que continúan profundamente arraigados.
    Para terminar Garriga sostiene que si por absolutismo se entiende aquel régimen político que desvincule al soberano del derecho positivo ,todos lo son, pues la soberanía se define precisamente por la capacidad de abrogar y derogar las leyes; si en cambio se usa ese calificativo solo para aquellos regímenes políticos que carecen de limites institucionalizados al ejercicio del soberano, entonces difícilmente se hallase ninguno que lo sea, porque de uno u otro modo la constitución tradicional del cuerpo político actúa siempre como límite en este orden .
    En conclusión de absolutismo puede hablarse a lo sumo como tendencia, una tendencia al ejercicio intensivo y extensivo del poder del soberano, que además es muy rico en elementos no absolutistas, como el empleo del pacto como medio de alcanzar el imprescindible consenso con las corporaciones integrantes del espacio político.

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  • Una nueva forma de enseñar y de aprender 10 de octubre de 2014 16:52, por Ramiro Luna

    Cabe plantear en primer lugar, que la investigación tradicional del siglo XIX,buscaba en el absolutismo el momento natal del Estado moderno de poder. Como reacción a esta posición, surge un revisionismo en las últimas décadas que dejando de lado la imagen "cerrada del Estado absolutista" propone en su lugar la imagen de un "organismo estatal frágil", donde el compromiso del príncipe y los intereses estamentales provenientes ya de la Baja Edad Media,continuaban arraigados. A pesar de ello afirma Duchhardt que el absolutismo estuvo muy lejos de lograr un grado de homogeneización del conjunto de súbditos. Un límite aún mas claro al poder "absoluto" del príncipe se constituyó a través de que en función de las exigencias de política exterior e interior en el caso de Francia, se tuvo que recurrir a préstamos particulares, los cuales otorgaron a estos acreedores, derechos de intervención política, que forzaban al soberano a practicar una politica mas susceptibles de acuerdos, incluso como sostiene Duchhardt en los absolutismos mas extremos. Por lo tanto no se atribuía al príncipe o soberano una arbitrariedad sin límites, sino que sus prerrogativas eran limitadas mediante las leyes fundamentales y la ley consuetudinaria, expresadas en el derecho natural.
    En consecuencia y como fundamento de ello, Garriga expone que es innegable el hecho de que se haya producido un proceso de fortalecimiento del poder real, pero atravesado por los dispositivos de carácter jurisdiccional ensayados ya en la Edad Media. Asimismo el poder político es un instrumento de orden, que existe y se legitima para mantener el orden constituído. En palabras de Garriga, este conjunto de dispositivos encierra todo el juego de posibilidades y límites del poder del soberano.
    Garriga sostiene que desde la Edad Media avanzo una deriva voluntarista que culminó en la noción de soberanía y que en la Edad Moderna tendió a situar al soberano por encima del derecho, siempre estas facultades entendidas al servicio del orden constituído, de lo cual se deriva que el soberano fue mas un "dispensador" que un legislador.
    Expuesto esto considero como consecuencia de gran valor, la conclusión a la que llega Garriga, al afirmar que el absolutismo puede ser entendido mas como una "tendencia" y no como un régimen de poder de ejercicio del soberano que legisla por sí solo.Esto permitiría la inclusión de aquellos elementos "no absolutistas" como el empleo del pacto como medio de alcanzar el consenso con las restantes corporaciones del espacio político.El término absolutista apunta más a un carácter nominal, que al ejercicio pleno del poder político en la sola figura del soberano.

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  • Una nueva forma de enseñar y de aprender 10 de octubre de 2014 17:29, por Juan ma

    Para poder entender si existió o no primero hay que ver que entendemos por absolutismo. Si lo entedemos como el gobierno de una sola persona o como un poder sin limites entonces no existió nunca pues algo así sería imposible pero si en cambio lo entendemos como el termino latino ab-suelto es decir desligado de rendir cuentas entonces hablamos de algo mucho más posible ya el mismo Jacobo I hablaba de "monarquía libre"endiendo por esta a un gobierno regio independiente de coacción y solo se sentía responsable ante Dios y no ante sus súbditos.Es decir que ya los mismo defensores y partidarios del absolutismo no entendían a este como poder absoluto sino como un poder desligado de responder ante otros hombres y solo podía hacerlo ante Dios.
    Tampoco podemos creer que por dicha causa estaba desligado de las costumbres,leyes del país, derecho consuetudinario, la herencia del reino, etc y que podía hacer lo que le plazca ni nada parecido. Además el absolutismo si bien existío fue un fenomeno francés pues surgió allí debido a un contexto particular y que se asocia con el reinado de Luis XIV como el mayor representante del mismo. Sin embargo en mi opinión solo podemos entender al absolutismo como un tipo ideal de gobierno aplicado al estado francés durante los siglos XVI y XVII como una necesidad de fortalecer la unidad, lo nacional, lo central frente a lo regional, como una forma de autoridad unipersonal incuestionable que solidifique al rey y al estado ya que en la practica esté tambaleaba debido a la guerra civil, como manera de supervivencia del estado francés y como respuesta cultural de una sociedad religiosa frente al peligro de anarquía. Por lo que el absolutismo fue el modo en que Francia se volvio un estado moderno,centralizado y burocratizado.

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  • Una nueva forma de enseñar y de aprender 10 de octubre de 2014 18:35, por Stephie Gil Quinteros

    Así como bien han dicho mis compañeros y retomando un poco la etimología de la palabra, que como ya sabemos, significa “ab- suelto”, considero que es necesario saber desde qué punto de “análisis” nos estamos posicionando para poder comprender mejor el tema. Claro está que según que visión de la historiografía nos paremos será la visión que tengamos de mirar al absolutismo como: un sistema político donde “el poder del que gobernaba era absoluto”, ser consientes de que se lo puede observar como el rey que estaba absuelto o desligado de rendir cuentas al resto de los humano exceptuando a Dios, o como opina la cátedra se debe hablar de monarquías dinásticas patrimoniales; sea cual sea la posición, es bueno citar a Garriga quien dice que "Si por absolutismo se entiende a aquel régimen político que desvincule al soberano del derecho positivo, todos lo son. Si, en cambio, quiere reservarse el calificativo solo para aquellos regímenes políticos que carecen de límites institucionalizados al ejercicio del poder soberano, entonces difícilmente se hallará ninguno que lo sea, porque de uno u otro modo la constitución tradicional del cuerpo político actúa siempre como límite en este orden.(…)” lo cual nos muestra que es un término complejo de explicar.
    Ahora, retomando un poco el tema de si existió o no absolutismo, considero, como dije recientemente, que el tema e incluso el término, son difíciles de explicar y hasta ambiguo. Es por eso que considerando que los hechos históricos se presentan de diferentes maneras y en diferentes épocas no podemos generalizar diciendo que el poder centralizado de las monarquías de fines del siglo XVII y principios del siglo XVIII sean todas (o la mayoría) consideradas “absolutas”. Sí es bueno destacar que el ejemplo a destacar de este ejemplo fue producto particular de Francia y más precisamente de Luis XIV de Borbón dado la forma en cómo supo encarar su gobierno y cómo se desenvolvió en el mismo.
    Por eso, dicho lo anterior, considero que el “absolutismo” se dio en determinada época, con determinado monarca, sin necesidad de generalizar.

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  • Una nueva forma de enseñar y de aprender 10 de octubre de 2014 20:45, por Silvina Rodríguez

    Personalmente considero que es importante ubicar en su contexto a la idea que estamos intentando analizar. Como nos plantea Duchhardt, el origen de la "potestas absoluta" del príncipe se dio en un momento donde el caos ocasionado por las guerras confesionales exigía la acción de un personaje resuelto y capaz de imponer límites. En este sentido, toma poder la figura del rey como aquel hace cumplir la ley, dejando a un lado a las autoridades locales que poco habían podido hacer para frenar la situación de tensión.
    Sin embargo, como asegura Garriga, ejercer el poder requiere de una estructura de legitimación y de un cuerpo de ideas que justifique el monopolio tanto de la violencia física como de la soberanía. A este servicio vinieron autores como Hobbes y Lebret.
    En su Leviathan (1651), Hobbes parte de una visión escéptica del hombre, por la cual este debe necesariamente someterse a un soberano mediante un contrato. La misión del soberano consiste en garantizar la paz y la seguridad en el marco de un ordenamiento coercitivo racional. Los hombres renuncian voluntariamente a sus derechos y voluntades, consintiendo el despliegue de un poder ilimitado ejecutado por el príncipe (ejecutivo, legislativo, jurisdiccional, absoluto e irreversible). Por otro lado, Lebret en su obra De la Souverainité du Roy (1632), enumera los principios constitutivos del príncipe, dependiente solo de Dios: es de su derecho exclusivo la legislación, la interpretación de la ley, la indivisibilidad de su soberanía, la prohibición estricta de oponerle resistencia y el sometimiento de todo cuerpo clerical a su omnipotencia. Estos son sólo dos ejemplos de los vastos escritores contemporáneos que se lanzaron en defensa, justificación y por qué no, legitimación del orden monárquico.
    Yendo a los hechos, hubo una tendencia y un cierto éxito en la creación de estructuras estatales que dependieran de la corona, en la existencia de un ejército permanente, y en la erección de un aparato fiscal y administrativo ordenado, con capacidad para organizar las contribuciones de sus súbditos. Podemos decir entonces, que como afirma Garrida, el Estado moderno se constituyó como la entidad que por soberana monopoliza el poder sobre un determinado territorio. Sin embargo, deberíamos hablar de Estado moderno y de poder absoluto por otro. El Estado Moderno se formó mediante un proceso agregativo que contiene elementos venideros desde la Alta Edad Media (idea universalista, no diferenciación entre esferas religiosas y políticas, etc.); mientras que el poder absoluto, referido a la persona del rey, llamado desde ahora, soberano surgió como resultado acompañante de este proceso de monopolización del poder. Las circunstancias llevaron a que se pasara de una relación simétrica de lealtad a una relación asimétrica de supra y subordinación (pueblo ahora súbditos).
    Con estos planteos a lo que pretendo arribar es a la conclusión de que la potestas absoluta del príncipe se desarrolla en un proceso de acompañamiento y de dirección en el surgimiento del Estado Moderno. En esto las circunstancias históricas, por supuesto, habilitaron que tales ejercicios del poder llegaran a ser ejecutados, y más aún, este desarrollo encontró bases teóricas que lo legitimaran. Afirmar si existió o no el “absolutismo” dependerá del posicionamiento historiográfico que adoptemos. Personalmente apoyo la posición de Duchhardt de que el absolutismo como modelo ideal no existió. Si bien fue exitoso, ni siquiera aquel que se postula como el prototipo de absolutismo, el francés, logró dar el vuelco necesario para llegar a una homogeneización tal que donde sobre todo lo anterior (estamentos, privilegios nobiliarios, códigos militares, etc.) se impusiera el Estado.

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  • Absolutismo 10 de octubre de 2014 21:11, por Facundo Gustavo Corvalan

    Realizar análisis tan amplios sobre la existencia de una tendencia política en la Historia es un tanto “peligroso”. El devenir está marcado por los más diversos particularismos en cada una de estas tendencias con representantes bien definidos que llevaron a cabo políticas claramente absolutistas y otros que no lo harán. Debemos tener en cuenta que los objetos de estudio en los procesos históricos y la realidad política no son directamente observables en la realidad actual. Por esto mismo, las ciencias humanas no deben basarse en términos físicos sino en la función de las opiniones o intenciones de las personas que actuaron.
    Es una realidad que el centralismo y que la autoridad de las dinastías se va afianzando son características de la modernidad pero debemos diferenciar las políticas respectivas a una monarquía autoritaria a las de un absolutismo. Un monarca absoluto no rinde cuentas a nadie, tiene un poder ilimitado y se ubica por encima de la autoridad de la ley. Pero no todos los monarcas lograron concentrar en sus manos todo tipo de poder en sus naciones, la tendencia absolutista va a encontrar cierta resistencia en aquellos herederos de privilegios del medioevo. Personalmente creo que ningún monarca logró estar por encima de todo, todos ellos estarán limitados por una ley divina y una ley natural a las que estaba sometido al igual que cualquier otra persona.
    Sin embargo, la monarquía de Luis XIV es la que más se ha acercado a la tal concentración de poder que significa ser absolutista. Estaba firmemente convencido de que su autoridad estaba concedida directamente por Dios y que estaba por encima de cualquier persona instalando un gobierno totalmente personal.
    Sobre si existió el absolutismo o no, cabe aclarar que cualquier respuesta a este punto de debate seria sentencioso y tajante donde dejaríamos de lado un análisis historiográfico riguroso y no podríamos analizar los particularismos históricos de cada monarca, de cada dinastía y de cada nación. Existieron tendencias absolutistas, tendencias a concentrar el poder que a lo largo de la modernidad que se lograran con mayor o menor éxito.

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  • ¿Existió o no el absolutismo? 10 de octubre de 2014 21:30, por Darío Di Laudo

    El termino absolutismo, tomando en estado puro su significado etimológico proveniente de la expresión latina "princeps legibus solutus est" (el príncipe no está sujeto por la ley), debido a los progresivos análisis del término que se llevaron adelante, no se puede establecer fielmente que así fue practicado por sus exponentes, principalmente, Luis XIV ¿Por qué puede decirse esto? Porque de alguna forma los monarcas "absolutistas" estaban atados a las leyes naturales y divinas, y el derecho consuetudinario por ello debían velar por el bienestar de su pueblo. Demostrando así una actitud paternalista y priorizando las políticas que mejoraran la calidad de vida de sus súbditos.
    Finalmente me resulta interesante destacar y en una suerte de síntesis, citando a Garriga, "la categoría absolutismo se emplea últimamente más que nada por tradición historiográfica". Creo que expone claramente cómo en realidad se ha arraigado y de alguna forma dejado estático el término en cuestión para definir algo que es imposible abarcar actualmente.Personalmente creo que las definiciones en materia histórica deben evolucionar y más que generalizarse, acotarse a medida que comienzan a abordarse desde otros ángulos.

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  • Una nueva forma de enseñar y de aprender 10 de octubre de 2014 21:32, por Marina Cataldo

    Para abordar la historia se debe tener en cuenta la dimensión tiempo y espacio, siendo necesario tomar el contexto que encuadra aquello que se quiere exponer.
    De esta manera, considero que no puede hablarse de “absolutismo”, ya que este está caracterizado por una pretensión teórica de que el poder político del gobernante no estuviera sujeto a ninguna limitación institucional más que la divina. Con respecto a esto Garriga sin negar el fortalecimiento del poder real, agrega que este estuvo limitado por instituciones de índole jurisdiccional, ensayados en la baja edad media.
    Si tenemos en cuenta, que fue un siglo cargado de crisis políticas, económicas y religiosas, las causas que podrían haber favorecido al absolutismo, serían las mismas que provocarían, su disolución.
    Luis XIV, en los textos se nos presenta como una modelo ideal, sin embargo Duchhardt , afirma que estuvo lejos de ser una armonía íntegra, su orden militar fue dualista y el mercantilismo económico escapaba de la intervención estatal. Y si bien su poder estaba legitimado por la Iglesia, esta era en el fondo un factor autónomo o semi-autónomo que evitaba la unidad confesional.
    Garriga afirma que el absolutismo es tomado como una tendencia, con lo que concuerdo, tomando también la idea revisionista, de que este término es acuñado por la historiografía, donde se trata de darle nombre al ejercicio del poder soberano con tintes monolíticos. En su lugar me parece correcto hablar de una monarquía limitada.

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  • ¿Existió o no el absolutismo? 10 de octubre de 2014 21:47, por Martinez Giusti, Vanina

    El verdadero fundamento histórico del absolutismo es la necesidad de establecer un poder superior que garantice la paz, administrando justicia para resolver los conflictos privados que surgen en la comunidad. Si se analiza el contexto, la figura del monarca reunió en una persona la administración del poder político sin limitación alguna. Desde esta visión, el rey hace posible la jerarquía de un poder unitario, en que se funda la misma organización del estado.
    Considero que al hablar de absolutismo, y luego de la lectura de los autores, debemos tener en cuenta varios aspectos sobre la situación en la que surge el mismo. La formación de la monarquías occidentales estuvo plasmada de grandes conflictos internacionales, que llevaron a la unificación del poder en una sola persona. Esta unificación se vio legitimada por el concepto de que este mismo poder provenía de dios. Sin embargo, el monarca estuvo ligado al derecho divino, consuetudinario y las leyes fundamentales del reino, mas allá de sus relaciones con lo señores del reino, con otros monarcas y con el papa que, en determinados aspectos limitaron tanto su política nacional como internacional.
    Desde mi opinión la figura de un rey absoluto es cuestionable, dadas la situación en que surgieron las monarquías absolutistas y dado cada caso particular, sin embargo podemos ver en figuras como Carlos V o Luis XIV determinadas características que nos permiten ver la reunión de los principales poderes que rigieron al Estado aplicados a sus figuras.

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  • El Absolutismo 10 de octubre de 2014 23:31, por Agustina Machuca

    El absolutismo de ser entendido como la capacidad regia para ejercer el gobierno e imponer efectivamente las decisiones que se tomaban, forma de organización de la cual se pensaba que era la mejor para la situación sociopolítica reinante.
    Es por ello que la monarquía de carácter absoluto resulta plenamente llena de coherencia y repleta de sentido en su propio contexto y considero que no debe juzgada con los principios por los que hoy en día nos regimos ya que el pensamiento ha cambiado y los tiempos no son los mismos, por lo que debe haber un respeto a los particularismos propios de cada época.

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  • Absolutismo "El Estado soy Yo" 11 de octubre de 2014 12:17, por Macarena Villegas

    Desde tiempos medievales el derecho divino suponía el poder dividido -por voluntad de Dios- en dos grandes ramas: espiritual y temporal. La iglesia y al Papa le competían los asuntos espirituales mientras que el poder temporal era del rey. Sin embargo los poderes del rey se veían muy limitados por diversos motivos, para que tomara fuerza este poder se creo la burocracia.

    Fue a fines del siglo XVI que cobró fuerza la figura del rey, con el cual nació el "absolutismo". Con el desarrollo de éste, el rey a demás de contar con la totalidad del poder temporal, comienza a intentar convertirse en cabeza de su propia iglesia nacional.Como cada monarquía era diferente, existieron aquellas que siguieron siéndole fieles a la Iglesia, como es el caso de España, pero también existieron aquellos países que se independizaron de Roma creando sus propias Iglesias nacionales, como es el caso de Inglaterra o de Alemania con Lutero. En aquellos lugares donde se desconoció la autoridad religiosa del Papa, la iglesia era encabezada por el mismo monarca que se valió de estos hombres para justificar su separación.
    Distintas teorías explican el surgimiento del absolutismo en la Europa moderna. Algunos apuntan a la necesidad de crear ejércitos profesionales y permanentes, lo que llevaba a la necesidad de recaudar impuestos para sostenerlos y por este medio, crear un tipo de coerciòn. Por ultimo, el desarrollo de las comunicaciones junto con el comercio fueron esenciales para la consolidación de grandes estados nacionales como Francia e Inglaterra. Junto con esto la consecución de la anulación de privilegios de los señores locales acrecentaba cada vez mas el poder del rey. Lo cierto es que el Rey ya deja de ser un "primus inter pares" y comienza a ser visto ahora como cabeza de un estado nacional con límites territoriales cada vez más precisos.
    "El Estado soy yo": muy conocida frase del rey Luis XIV de Francia. La elijo porque resume en pocas palabras la esencia del absolutismo. Un régimen político donde una persona, el rey o soberano, ejerce un poder de carácter absoluto, sin ningún tipo de limites y sin tener que rendirle cuentas a nadie.

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  • ¿existió o no el absolutismo? 10 de noviembre de 2014 23:41, por lautaro volpe

    Desde mi punto de visto, abordar este problema es complicado por el hecho de que el termino "absolutismo", ademas de referirse a un régimen político y social, es un termino surgido para identificar a una época histórica con determinadas características que la identifican. También, al margen de esto, me parece que el termino surge para contrastar y, en ocasiones, tiznar de cierto rechazo a esta época en relación a la época republicana subsiguiente.

    No obstante, y al margen de esto, hay que hablar de que existieron ciertos rasgo que podríamos caracterizar como absolutistas. Así, el monarca, en teoría no daba cuenta con respecto a nadie excepto Dios. Aun así, como dice Duchhardt, esta situación habría sido fruto de una coyuntura especifica en la que el aumento del poder del monarca en detrimento del de los otros estamentos, era visto como la única salida a situación que escapaba al poder y soberanías repartidas de la época.

    Contrastando con esto, también hay que tener en cuenta que este poder, que en teoría no rendía cuentas a nadie, tampoco se dio en todo su esplendor, ya que la mayoría de las veces los monarcas debían actuar acorde a los intereses de una nobleza y un clero que muchas veces constituían la base económica de su reinado. Es por eso, que me parece que el absolutismo existió no como un régimen político en su totalidad, sino como una suerte de mentalidad colectiva, instalada en todos los estamentos y en la que el monarca concentraba todo el capital simbólico que naturalizaba la distribución arbitraria del poder (siguiendo el pensamiento de Pierre Bourdieu). Esto, habría llevado a que las generaciones historiográficas posteriores describieran como absoluto un régimen que se adaptaba a las circunstancias y que en ocasiones debía mucho a los estamentos superiores que lo sostenían.

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    • ¿existió o no el absolutismo? 14 de noviembre de 2014 16:39, por Dario Mastino

      Para dar una respuesta al interrogante planteado es necesario tener en cuenta lo que plantea Carlos Garrida: se debe dar relevancia al contexto histórico en que son producidas las ideas.
      Esto quiere decir que en teoría los reyes absolutistas ostentaban un poder total sin rendirle cuentas más que a Dios. El fenómeno del absolutismo tiene su ejemplo más claro y conciso con el rey Luis XIV de Francia que proclama "El Estado soy yo" lo que demuestra el poder concentrado en sus manos, teniendo la facultad de dictar leyes y administrar la justicia. Para garantizar la concentración del poder en la figura del soberano, los príncipes absolutos buscaron valerse de un ejército permanente y del ejercicio del poder del Estado, así como de un aparato fiscal que posibilite incrementar los ingresos del soberano. Pese a los intentos de los absolutistas de lograr una intervención plena en los diferentes aspectos del Estado, existieron fuerzas opuestas que determinaron el carácter fragmentario de la implementación del absolutismo en los Estados europeos.
      Desde un aspecto “ teórico” la monarquía absoluta si existió. Sin embargo, no fue un poder absoluto, ya que, su política estuvo limitada al cumplimiento de las leyes naturales y divinas, al respeto por el derecho consuetudinario, y a una concepción paternalista, en la que debía primar el bienestar de sus súbditos; restringiendo en la práctica los poderes del Rey.
      Coincido con la postura de Duchhardt; afirmando que el absolutismo no ha existido, ya que su fundamentación teórica no se refleja en las acciones de los gobiernos absolutistas, quienes no cumplieron una función legislativa, sino de protección de las leyes, incorporando a los poderes nobles al Estado, interactuando con la burguesía y con poderes limitados por el derecho natural.

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  • Contexto y distancias entre teoría y práctica. 17 de noviembre de 2014 12:50, por Carlo Alegría

    Lo primero que quiero señalar es la distancia entre la teoría y la práctica, algo de lo que debemos estar conscientes.

    Comulgo con Garrida cuando señala la importancia del contexto, ya que si bien el absolutismo francés de "El rey sol" es el más característico, es necesario referir al absolutismo como una forma de entender el ejercicio del poder en la "Europa Moderna", al que cada estado impregnó de su propia tradición política y organización social, con marañas institucionales, pero siempre con un rey a la cabeza.

    Cuando Duchhartd puntea su existencia como una tendencia, me parece interesante, ya que las monarquías europeas que se calificaron como absolutas, sí, se esforzaron por serlo de un modo real, práctico y efectivo, lo consiguieron, o no, de forma parcial y progresiva. Podemos y/o debemos entender al poder absoluto,como un poder soberano o superior, no exclusivo; es decir, presupuso y asumió la existencia de otros poderes: señorial, asambleas estamentales o cortes, reinos, etcétera, respecto a los cuales se consideró preeminente.

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